El otro día metí la pataMia apareció de nuevo (con lo bien que iba sin ella desde que fui al médico), en una cena con mi novio para variar y con la manifestación a la que últimamente me tenía acostubrada, la sangre, (parezco imbécil, lo se, pero pensé que como llevaba tiempo sin vomitar y me encontraba mejor mi gastritis se habría curado, veo que no...), hay veces que mía me atrapa...
El agravante de todo esto es que la cena estuvo regada con sendas botellas de vino, las cuales hacen que todo lo veas magnificado y que no tengas secretos para nadie, de ahí que digan que los borrachos y los niños nunca mienten, creo que tenía un poco de ambos aquella noche...
Me asusté, me asusté mucho, al día siguiente reflexionando pensé que la sangre en parte era normal, puesto que vomité hasta las entrañas, como estaba un poco ebria no me daba cuenta pero tardé y tardé y tardé en el baño mientras me purgaba, tanto que mi novio subió a buscarme al aseo y todo.
Al terminar vi la sangre y sentí mucho miedo, salí del baño llorando y un poco confusa, ¿se lo debía contar para que me llevara al médico o no?. Evidentemente no hacía falta que le contara nada, estaba en la puerta del servicio e "intuía" lo que ocurría. Me abrazó, lloré más y le conté lo que había pasado, necesitaba comprensión.

Lo sé, soy estúpida, pero realmente me sentía tan sola, estallé necesitaba compartir mi pena, mi dolor y mi intranquilidad, ¿no os pasa a veces?, ¿no sentís la urgencia de contarlo todo de confesar?, es algo pasajero, está claro, no me gustaría que señalasen con el dedo.
Mi novio se protó muy bien, no me dijo nada en el momento, me abrazó, me calmó y me llevó a casa. Al día siguente tuvimos una seria conversación sobre el tema, no le culpo, es lógico que se preocupe por mi, me dijo que si me volvía a ver vomitar hablaría con mis padres para que empezara un tratamiento con un psicólogo, ahí fue donde me arrepentí de mi debilidad y de mi borrachera...
La semana pasada estuve en una boda que tenía el sábado en Barcelona, por eso tengo esto un poco abandonado.
Una boda, que horror, comida, comida, comida, comida...DE NUEVO MIA, pero esta vez sin sangre, y sin peligro, con la borrachera que llevaba mi novio no se habría enterado de que estaba vomitando ni delante de él...He vuelto a Madrid con 300 gramos de más, algo peor podría haber sido.
Hoy he soñado que me pegaba un atracón, he saboreado todas esas maravillosas texturas, menos mal que solo fue un sueño









Eva Longoria
Kate Moss











